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Full text of "Biografía documentada del coronel Miguel Antonio Vásquez, ilustre prócer de la independencia nacional"

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biografía documentada del 
coronel miguel antonio vasquez 

manuel landaeta rosales 



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http://archive.org/details/biografadocumentOOIand 



MANUEL LANDAETA ROSALES 



BIOGRAFÍA DOCUMENTADA 

DEL CORONEL 

MIGUEL ANTONIO VASQUEZ 



Ilustre Procer de la 
Independencia Nacional 




T1P. EMP. EL COJO 
CARACAS-I9II 



MANUEL LANDAETA ROSALES 



BIOGRAFÍA documentada 

DEL CORONEL 

MIGUEL ANTONIO VASQUEZ 



Ilustre Procer de la 
Independencia Nacional 



V, 




TIP. £MP. EL COJO 
CARACAS-I9I1 



AL LECTOR 

El presente trabajo histórico ha sido 
publicado bajo los auspicios del Señor Ge- 
neral José Rafael Gabaldón. Presidente 
Constitucional del Estado Portuguesa, para 
ser ofrendado en el Primer Centenario de 
la Independencia Nacional. 

Manuel LANDAETA ROSALES. 
Caracas, 1 9 de Abril de 1911. 



EL CORONEL MIGUEL ANTONIO VASQUEZ 

Ilustre Procer de la Independencia Nacional 



SU NACIMIENTO 

Nació en 1786 en la ciudad de Guanare, uno 
de los partidos capitulares de la primitiva provincia 
de Caracas: después Capital del Portuguesa desde 
1855 v también del Grande Estado Zamora de 1881 
á 1899. 



SUS PROGENITORES 

Fueron sus legítimos padres, Don José Antonio 
Vásquez y Doña Angela Delgado, personas notables 
de la dicha ciudad, á quien un escritor llamó la 
Snltana del Portuguesa. 

SU EDUCACIÓN É INSTRUCCIÓN 

Miguel Antonio Vásquez recibió en su tierra 
natal, la educación é instrucción que poseía, conforme 
á la época y en demasía, por la distancia del Centro 
Universitario de Caracas y escribía muy bien se- 
gún sn firma que tenemos á la vista. 

SUS PRIMEROS SERVICIOS DE 1810 Á 1812 

i 

Efectuado en Caracas el movimiento revolucio- 
nario del 19 de abril de 1810, Guanare lo siguió 



al imponerse de él; y entre la pléyade de patriotas 
que descollaron allí, como los que fueron después 
los Generales Miguel Guerrero, Ignacio Luque, el 
Obispo Unda y otros, figuró Miguel Antonio Vás- 
quez, para apoyar el Ejército que condujo á Coro 
el Marqués del Toro como General en Jefe, con mo- 
tivo de la actitud del Cabildo de aquella ciudad, 
contra lo consumado en 'Caracas, continuando Vás- 
quez sus servicios hasta la pérdida de la República, 
por la ocupación de Monteverde en julio de 1812. 

SU MATRIMONIO 

Bl 4 de agosto de 1810, casó en Guanare con 
la joven Rosalía Henríquez, como se ve de la 
siguiente partida, que encontramos en un expediente 
de Montepío Militar de aquella, que para en el 
Ministerio de Guerra y Marina, que dice así: 

«Fr. Marcelo de Peralta, cura interino de la pa- 
rroquia de Guanare, certifico: que en el Libro 8*? 
de Matrimonios al folio 65 vuelto, se halla una 
partida del tenor siguiente: — «En la ciudad de Gua- 
nare, á cuatro de agosto de 1810: precedido el con- 
sentimiento de los padres, la aprobación de la Doc- 
trina Cristiana, las tres sólitas proclamas en tres 
días de fiesta y no habiendo resultado impedimento 
alguno, el Br. D° Josef Antonio Unda, con mi li- 
cencia dio las bendiciones nupciales (*) que por pa- 
labras de presente et infacie Ecca celebraron D n Mi- 
guel Antonio Vásquez h. 1. del señor Reg or D n Jo- 
sef Antonio Vásquez y de D^ Angela Delgado con 
D n Rosalía h. 1. de D" Nicolás Henríquez difto. y 
de D. Margarita Escobar, siendo testigos D? Pedro 
Olaechea y Juan José Figueredo de que certifico — 
Juanjph. de Goizueta. — Es fiel copia de su original 
que queda en el Archivo de esta Parroquia: en fé 
de ello firmo esta en Guanare á quince de Julio 
de 1845. 

Fr. Marcelo de Peralta, 



— 9 — 



Noia: que en la parte de la partida que se 
marca con el asterisco, se debe suplir * al Matri- 
monio * de que certifico por faltar en el libro. 

Fr. Marcelo de Peralta)). 



SUS SERVICIOS DE 1813 Á 1814 

Perseguido Vásquez por los sectarios de Monte- 
verde en Guanare en 1812, se ocultó de ellos y 
en 1813 cuando el Libertador vino de la Nueva 
Granada y bajó á los llanos, volvió á incorporarse 
al Ejército, militando hasta 1814 que volvió á 
perderse la República por segunda vez con el triunfo 
de Boves. 



PAEZ Y VASOUEZ AMIGOS Y COMPAÑEROS 

Habiendo nacido Vásquez en 1786 en Guanare 
y el bravo General José Antonio Páez en 1790 en 
Acarigua, ó sea á 20 leguas de distancia, no es de 
dudarse que aquellos fueran amigos desde la infancia; 
más cuando Páez vivió en Guanare muy joven, por 
lo que Vásquez militara siempre con aquél que lo 
ocupó en puestos muy distinguidos como veremos, 
hasta alcanzar el alto grado de Coronel. 

SUS SERVICIOS de 1815 Á 1817 

Perseguidos con fuerza los patriotas, por Puig 
y otros Jefes realistas, se marcharon al Apure un 
gran número de Jefes y Oficiales republicanos que 
militaron al mando de los Coroneles Francisco Ol- 
medilla y Miguel Guerrero y más después al del bravo 
General José Antonio Páez, hallándose Vásquez en 
los siguientes hechos de armas: 

El 29 de Enero de 1815. — Kn Guasdualito, Apure, 
bajo el mando del Coronel Francisco Olmedilla, con- 



— 10 — 

tra el Jefe realista Manuel Pacheco Briceño, que per- 
dió la acción. 

El 29 de Marzo de 1815. — Bn Arauca, bajo las 
órdenes del Coronel Miguel Guerrero, contra el Co- 
ronel Vicente Peña, que fue derrotado. 

El 30 y 31 de Octubre de 1815.— -En la Batalla 
de Chire, Nueva Granada, bajo las órdenes del Ge- 
neral Páez y de las superiores del General Joaquín 
Ricaurte contra el Jefe realista Sebastián de la Cal- 
zada que fue derrotado. 

El 13 de Enero de 1816. — En Arcaica, bajo las 
órdenes del Coronel Miguel Guerrero, contra el Jefe 
realista Vicente Peña, que fue derrotado. 

El 2 de Febrero de 1816. — En Palmarito, bajo 
las órdenes del General Páez, contra el mismo Peña, 
que perdió la acción y fue prisionero. 

El 16 de Febrero de 1816. — En la Batalla de la 
Mata de la Miel, á las órdenes del General Páez, 
contra el Coronel realista Francisco López, que fue 
vencido. 

El 16 de Mayo de 1816. — En Mantecal, como 
Jefe de un Cuerpo de Caballería, contra tropas del 
Pbro. Coronel realista Andrés Torrellas, que fueron 
derrotadas. 

El 13 de Junio de 1816. — Combate en el Paso 
del Frío, á las órdenes del General Páez contra el 
Coronel Francisco López, que fue derrotado. 

El 8 de Octubre de 1816.— -En la Batalla del 
Yagual, bajo las órdenes del General Páez, contra 
el Coronel Francisco López, que fue vencido. 

A fines de Octubre de 1816. — En Los Cocos, 
con el mismo General Páez, contra el realista Fa- 
cundo Mirabal, que fue vencido. 

El 6 de Noviembre de 1816. — En el Paso de San 
Antonio, de Apure, á las órdenes del General Páez, 
contra el Coronel Francisco López, que perdió la acción. 

En Diciembre de 1816. — Sitio y ataque <. de San 
Fernando, con el General Páez, contra el General 
Ramón Correa, acción que quedó indecisa. 

El 18 de Diciembre de 1816. — En Palital, con 



— 11 — 

el General Páez, contra el Coronel Salvador Gorrín, 
qne fue derrotado. 

El 2 de Febrero, de 1817. — Bn las Mucuritas, 
bajo las órdenes del General Páez, contra el General 
Miguel de la Torre, acción de las más heroicas, 
en que los republicanos dieron á los realistas catorce 
cargas de caballería. 

SUS SERVICIOS EN CASAN ARE EN 1817 

Bn marzo de 1817 fue nombrado por Páez, Jefe 
de las tropas de Casanare, en reemplazo del Coro- 
nel Ramón Nonato Pérez y para sostener al Go- 
bernador de allí, Coronel Juan Nepomuceno Moreno. 

SUS SERVICIOS EN 1818 

Regresado Vásquez á Apure á fines de 1817, 
é incorporado al General Páez, al unirse éste al 
Libertador para emprender la campaña hacia el cen- 
tro de Venezuela, los siguió Vásquez y después de 
la heroica toma de Las Flecheras en el río Apure 
el 6 de febrero de 1818, se halló con aquellos Jefes 
en los siguientes hechos de armas: 

El 12 de Febrero , en Calabozo, contra el Ge- 
neral Pablo Morillo, General en Jefe del Bjército 
realista, que tuvo que evacuar la plaza por la noche. 

El 15 del mismo mes y año. en La Auriosa, 
contra las caballerías del mismo Morillo, que fue- 
ron derrotadas; y 

El 16 del mismo Febrero, en El Sombrero, con- 
tra todo el Bjército de Morillo que se retiró hacia 
Camatagua. 

NOMBRAMIENTO DE GOBERNADOR DE CASANARE EN 1818 
i 

Vuelto el Libertador á Calabozo, nombró á Vás- 
quez Gobernador Político de la Provincia de Casanare 



— 12 — 

en la Nueva Granada, como se ve del Decreto que 
á continuación estampamos, que liemos copiado del 
impreso que corre en el expediente citado, que para 
en el Archivo del Ministerio de Guerra y Marina, 
del Montepío Militar de la viuda del Coronel Vás- 
quez, dice así: 

«REPÚBLICA DE VENEZUELA 

SIMÓN BOLÍVAR, JEFE SUPREMO DE EA REPÚBLICA DE VENEZUELA 
ETC., ETC., ETC. 

Por cuanto atendiendo á los servicios y méritos 
del Teniente Coronel ciudadano Miguel Vásquez, he 
venido en nombrarle Gobernador Político de la Pro- 
vincia de Casanare. Por tanto, ordeno y mando, á 
la autoridad á quien corresponda, dé la orden co- 
rrespondiente, para que se le ponga en posesión del 
referido empleo, guardándole y haciéndole que se le' 
guarden y cumplan las honras, gracias, exenciones y 
preeminencias que, como á tal, le tocan; y que el 
Intendente del Bxercito ó Provincia donde fuere á 
servir haga tomar cuenta y formar asiento de este 
despacho en la Contaduría del Bstado. Dado, fir- 
mado de mi mano, Sellado con el sello Provisional 
de la República y refrendado por el Secretario del 
Despacho en el Quartel General de Calabozo, á 22 
de febrero de 1818—89 

Simón Bolívar. 

(Aquí el sello en lacre). 

Ped°. Bric . Méndez. 

V. B- nombra Gobernador Político de la Pro- 
vincia de Casanare al Teniente Coronel Ciudadano 
Miguel Vásquez.» 



— 13 — 



SUS SERVICIOS EN 1819 Y ASCENSO Á CORONEL 

Librada la Batalla de Boyacá que libertó á la 
Nueva Granada el 7 de agosto de 1819, el Liber- 
tador ocupó á Bogotá y nombró al General Fran- 
cisco de Paula Santander Vicepresidente de la dicha 
Nueva Granada, y éste organizó las Provincias reem- 
plazando á Vásquez en Casanare, quien volvió al 
Ejército de Apure; y entonces se le expidió el des- 
pacho que insertamos, tomado del original impreso 
que corre en el Expediente ya citado y que dice así: 

«REPÚBLICA DE VENEZUELA 

SIMÓN BOLÍVAR, PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA 
ETC., ETC., ETC. 

Por cuanto atendiendo á los servicios y méri- 
tos del Coronel graduado Miguel Vásquez, he ve- 
nido en nombrarle Coronel vivo y efectivo. 

Por tanto ordeno y mando á la autoridad á 
quien corresponda, dé la orden conveniente, para que 
se le ponga en posesión del referido empleo, guar- 
dándole y haciendo que se le guarden y cumplan 
las honras, gracias, exenciones y preeminencias que, 
como á tal, le tocan; y que el Intendente del Exer- 
cito ó Provincia donde fuere á servir haga tomar 
cuenta y formar asiento de este Despacho en la 
Contaduría del Estado. Dado, firmado de mi mano, 
Sellado con el Sello Provisional de la República, 
y refrendado por el Secretario de Guerra int*? en 
el Quartel G- de Canalete, á 3 de Diciembre de 
1819.— 99 

Simón Bolívar. 

(No tiene sello, quizá por falta de él ó de lacre). 
¡anuario Silva. 

J Srio. 

V. E. nombra Coronel efectivo al Coronel gra- 
duado Miguel Vásquez». 



— 14 — 



SUS SERVICIOS EN 1820 

Hn todo este año estuvo en Apure organizando 
el Kjército del General Páez y no se halló en com- 
bates, por haber sobrevenido el Armisticio de Tru- 
jillo en noviembre de aquel año. 

SUS SERVICIOS EN 1821 

Organizado el Ejército Libertador para abrir la 
última campaña contra el realista, mandado por el 
Mariscal de Campo Don Miguel de la Torre, el 
General Páez concurrió con sus divisiones de Apu- 
re; y en ellas venía el Coronel Miguel Antonio Vás- 
quez, como Jefe de Hstado Mayor, hallándose en la 
célebre batalla de Carabobo que decidió de los des- 
tinos de Venezuela el 24 de junio de 1821, en cuya 
acción,, al decir del General Páez en su autobiogra- 
fía, ((el Coronel Vásquez con 34 Jefes y Oficiales de su 
Estado Mayor, combatió contra la caballería realista 
y un batallón de infantería^. 

Ocupada Caracas fue nombrado Gobernador Mi- 
litar, empleo que ejerció á satisfacción pública, has- 
ta Diciembre de aquel año, en que por la Consti- 
tución del Rosario de Cúcuta, se refundió en la Vi- 
cepresidencia de Venezuela. 

NOMBRAMIENTOS DE GOBERNADOR DE CORO 
Y COMANDANTE DE ARMAS DE LA MISMA PROVINCIA 

EN 1821 

Kn los folios 63 y 64 del Libro de toma de 
razón de los despachos militares y nombramientos de 
1821 á 1822, llevado en el Tribunal de Cuentas de 
esta capital, corren dos documentos del tenor siguien- 
te, cuyos empleos no llegó á ocupar el Coronel Vás- 
quez, por su gravedad y muerte, como veremos. 

Los dos documentos dicen así: 



— 15 — 

«R. de Colombia. — Francisco de Paula Santan- 
der, de los L-ibertadores de Colombia, &, &, &. 
Atendiendo á qne en el Coronel Miguel Vásquez con- 
curren las calidades que requiere la Ley, he venido 
en nofnbrarle Gobernador de la Provincia de Coro, 
una de las que componen el Departamento del Zu- 
lia. Por tanto, &, á 3 de diciembre de 1821. Por 
S. B- el Vicepresidente de la República, el Secre- 
tario de lo Interior /. M. Res trepo. Superintenden- 
cia General de Hacienda. — Bogotá: Diciembre 3 de 
1821. — Cúmplase y tómese razón. — Mendoza. — Fran- 
cisco Morales. — Tómese razón en el Libro respecti- 
vo folio 36 vuelto. — Contaduría de Ordenación del 
Tral mayor de Cuentas de Bogotá. Diciembre 3 de 
1821. — Antonio Be mal. — Caracas: 6 de Bnero de 
1822. — Cúmplase lo que manda S. B. el señor Vi- 
cepresidente de la República. — Bl Vicepresidente de 
Venezuela. — Caracas: Bnero 8 de 1822. — Tómese ra- 
zón en el Tribunal Mayor de Cuentas y oficinas ge- 
nerales de Hacienda Publica de Coro. — Fernando Pe- 
ñalver. — Tómese razón en el Tribunal Mayor de 
Cuentas. — Caracas: Bnero 29 de 1822. — T. de Arando,. 

R. de Colombia. — Francisco de Paula Santander 
de los Libertadores &. Atendiendo á que en el Co- 
ronel Miguel Vásquez concurren las calidades que re- 
quiere la Ley, he venido en nombrarle Comandante 
de las Armas de la expresada Provincia de Coro, 
en el Departamento del Zulia. Por tanto, &, á 30 
de diciembre de 1821. — Santander. — Pedro Briceño 
Méndez. — Secretario de Guerra. — Caracas: 6 de Bne- 
ro de 1822. — Cúmplase lo que S. B. manda. — Car- 
los Soublette. — Caracas: 8 de enero de 1822. — Tóme- 
se razón en el Tribunal de Cuentas y Oficina ge- 
neral de Hacienda Pública de Coro. — Peñalver. — 
Tómese razón en el Tribunal Mayor de Cuentas. — 
Caracas: 9 de enero de 1822.—/. de Aranda. 

CONDECORACIONES DEL CORONEL VÁSQUEZ 
Bl famoso sable que le regaló Páez que había 



16 



tomado en la batalla de «Chire» en la Nueva Gra- 
nada el 30 y 31 de octubre de 1815. 

La Estrella de Libertadores que le discirnió Bo- 
lívar en Apure en 1819. 

El Escudo por la batalla de Carabobo el * 24 de 
junio de 1821, decretado por el Congreso del Ro- 
sario de Cúcuta. 

TESTAMENTO DEL CORONEL VÁSQUEZ 

Hallándose enfermo de gravedad otorgó su tes- 
tamento el 6 de Marzo de 1822, ante el Escribano 
Público de Caracas Felipe Hernández Guerra; y en 
aquél declaró ser casado con Rosalía Henríquez y te- 
ner de su matrimonio dos hijos menores, llamados 
Félix María y María Engracia. 

MUERTE DEL CORONEL VÁSQUEZ 

El 11 de Marzo de 1822, falleció en Caracas, 
como se ve de la invitación que impresa corre en el 
Expediente citado que copiada en la forma que se 
imprimió, es del tenor siguiente: 



El Coronel Juan de 
Escalona, Comandante 
militar de esta plaza, 
suplica a v. se sirva 
asistir a las cinco de es- 
ta tarde á dar sepultu- 
ra al cadáver del bene- 
MÉRITO Coronel Miguel 

VÁZQUEZ EN LA IGLESIA 

de los R. R. P: P.— Fran- 
ciscos, Y MAÑANA Á LA 
HORA ACOSTUMBRADA Á 
LOS FUNERALES EN EL MIS- 
MO CONVENTO, DE CUYO 
FAVOR QUEDARÁ MUY RE- 
CONOCIDO. 



— 17 



SU ENTIERRO 



Tuvo efecto con la mayor pompa en lo civil y 
militar y también en lo eclesiástico. 

Tras de su cadáver marcharon 7.000 hombres, 
así: 

La Guarnición de Caracas. 

Las tropas que perseguían á Cisneros. 

Las que se organizaban para reforzar el sitio de 
Puerto Cabello. 

Las que se organizaban para la campaña del Sur 
de Colombia; y 

Las milicias ciudadanas. 

SU PARTIDA DE ENTIERRO 

Kn el folio 15 del Libro de partidas de entie- 
rro llevado de 1812 á 1825 en la Parroquia de San 
Pablo y que se halla en el templo de Santa Tere- 
sa de esta capital, como parroquia de la ciudad, 
corre inserta una del tenor siguiente: 

Al margen, «C. Coronel Miguel Vásquez. — Fab. 
20 rs. de Incensario y señas. — Bdad, 36 años. 

«En esta parroquia de N. S. San Pablo de Ca- 
racas, á doce de Marzo del año de mil ochocientos 
ventidós, yo el Cura. Teniente de la Parroquia di- 
cha, di sepultura eclesiástica, con entierro cantado 
por mayor en el Convento de N. P. San Francisco, 
al cadáver del Ciudadano Coronel de los Ejércitos 
de la República de Colombia Miguel Vásquez, ca- 
sado con Rosalía Henríquez, blancos, naturales de la 
ciudad de Guanare. — Otorgó su testamento por ante 
el Escribano público del número, Felipe Hernández 
Guerra, y recibió todos los sacramentos, de que cer- 
tifico. 

P. fosé Domingo Ares te y Reinan, 



— 18 — 

CARTA DEL SEÑOR JOSÉ TOMÁS BORGES Á LA VIUDA DEL 
CORONEL VÁSQUEZ 

En el Expediente ya tantas veces citado, corre 
original la siguiente carta, relativa á la enfermedad, 
muerte, entierro y funerales del Coronel Vásquez, que 
hemos creído deber insertar por mil motivos. La carta 
dice así: 

«Señora Doña Rosalía Henríquez 

Caracas: Marzo 16 de 1S22 ■ 

Mui estimada señora: Los deberes de una ín- 
tima amistad, ó mejor los de un aprecio singular 
que mutuamente profesaba con el nunca olvidado 
Vásquez, parece me han hecho contraer con U. mis- 
ma relaciones de sanguinidad y lazos indisolubles. 
Sí, Sra., créame U., que aun sin conocerla el ima- 
ginarla Esposa de un hombre, de un amigo tan 
digno que nos ha hecho verter' con su muerte tan- 
tas lágrimas, es un motivo poderoso para yo distin- 
guirla y apreciarla. 

Pero ah! yo me he atrevido á hablar de su 
muerte: no es mi ánimo, no, ser anunciador de tal 
desgracia: mis deseos son únicamente ofrecer á U. 
una voluntad que en todo había consagrado á su 
persona y darle juntamente una idea que va á lle- 
narle de gloria, del aprecio raro, de una estimación 
sin límites, que esta Ciudad tributó á tan benemé- 
rito Caudillo, y del sentimiento del dolor universal 
que su infausta muerte causó aun en el corazón de 
los enemigos de su Patria: estas son las obligacio- 
nes que creo he contraído y no me cansaré jamás 
de anunciar su conducta, sus particulares sentimien- 
tos. — U. me dispensará las amarguras que una parte 
de mis noticias van á causarle; pero alégrese siem- 
pre, gloríese siempre de haber llevado el nombre de 
Su Esposa. 

Recién llegado aquí el Ejército de la Repúbli- 



— 19 — 

ca, cuando la discordia y los resentimientos se ha- 
llaban en toda su fuerza, Vásquez fue nombrado 
Gobernador militar de esta plaza, y su conducta, su 
prudencia, aquella afabilidad tan amable, consiguió 
no sólo el reposo en el espíritu de los hombres, 
sino también ser distinguido y apreciado: gobernó fe- 
lizmente hasta fines de Diciembre del año próximo 
pasado, en que por la Constitución quedó resumido 
este empleo en la Vicepresidencia y fue entonces 
nombrado por el Congreso, Comandante General de 
la Provincia de Coro y Sub-delegado del ramo de 
Hacienda pública: fué nuestro compañero en todas 
las diversiones, siendo su marcialidad el objeto más 
digno de la admiración de todos. — Mas ya empeza- 
ba la fortuna á cortar nuestros placeres; viendo aba- 
tido su espíritu de continuo por unos dolores de 
cabeza, pusimos todos los medios que estaban á nues- 
tro alcance y apuramos cuantos recursos había para 
aliviarlo; mas todo era en balde: cansado de los mé- 
dicos que creía no acertaban con su mal, se entre- 
gó desesperadamente á las manos de un Inglés, que 
le hizo ver, que su mal dimanaba de sangre en la 
cabeza y que era preciso sacarla; y aunque todos 
nos opusimos á una operación tan peligrosa, no hubo 
remedio, el Inglés entró á verlo en una ocasión en 
que estaba solo y en que el dolor le hacía ya per- 
der el juicio, y en este mismo instante, por san- 
grarle la vena, equivocadamente le picó una arteria. 
Hste fue el origen de una pérdida tan dolorosa é 
irremediable: á fuerza de mil remedios y cuidados se 
consiguió cogerle la arteria, cosa muy difícil y casi 
imposible, pero después de haber derramado casi una 
libra de sangre. Desde entonces se le declaró una 
hidropesía hepática que poniendo en un combate el 
hígado y el diafracma, le trajo una fatiga tal, que 
parecía ya tocar las puertas del sepulcro; y positi- 
vamente habría perdido la vida antes, si le hubiera 
venido 'el derrame, que sólo setenta pildoras de mer- 
curio pudieran impedir; mas como el Cielo tenía ya 
su muerte decretada, este mismo mercurio le causó 



— 20 — 

una irritación tan espantosa, que en dos días se le 
declaró una gangrena; pero, Sra., tan interesante nos 
era el grande Vásquez, que la asistencia de una reu- 
nión de médicos criollos y extranjeros que le veían 
cada instante, logró también cortar este mal: mas 
sus fuerzas ya faltaban, su naturaleza no podía más 
resistir y por fin rindió su alma en mis brazos, el 
día once del corriente Marzo, á los tres cuartos para 
las siete de la mañana, invocando los auxilios del 
Altísimo, lleno de contrición y mostrando con su 
entereza, hasta el postrer instante, un espíritu, un 
valor imponderable, dando pruebas con un corazón 
sereno y tranquilo, de su conformidad, de su resig- 
nación: yo no puedo demostrar á U. todo cuanto ha 
transcurrido, porque mis sentidos tampoco están pre- 
parados. Conténtese por ahora con estas pequeñas 
noticias. Recibió la Majestad que se le administró 
solemnemente y con la mayor magnificencia: fué 
después sepultado con la pompa más grande y apa- 
rato fúnebre, en la Iglesia de los Reverendos Pa- 
dres Franciscanos, en la Bóveda del Santo Niño de 
Belén, y al día siguiente se celebraron sus exequias 
ó funerales, en el mismo Convento, esmerándose sus 
amigos para que todo saliese según lo merecían sus 
virtudes y su valor, nada hubo que apetecer, nin- 
gún vasallo de la Patria tendrá tal recompensa. 

Caracas renueva cada día sus lágrimas y tribu- 
tará incesantemente toda ella á su memoria, los sus- 
piros más tiernos y lisonjeros: con nada puede com- 
pararse el sentimiento que este país ha mostrado; 
aun los que no le conocían, aquellos que nunca le 
trataron, todos, todos han gemido con la inesperada, 
la dolorosa pérdida de este amigo, de este herma- 
no, de este Padre: quien le asistió como yo en su 
enfermedad, quien fue su compañero hasta en la 
muerte, no ha dudado tampoco encargarse por aho- 
ra de cumplir sus disposiciones, de recoger sus úl- 
timas reliquias, á su hijo amado, que tanto me re- 
comendó en su postrera hora, mientras usted como 
tutora y curadora por la Ley dispone de todo: crea- 



■— 21 — 

me U. que amo á Félix María más que nada, que 
lo idolatro. Si antes que él se ausentase de este 
suelo, tuviera también yo el logro de conocer áU., 
mis gustos serían completos y oiría U. entonces cuá- 
les fueron las últimas palabras de su esposo. Sin 
embargo yo creo como indispensable la venida de U. 
para que se encargue ó disponga de la Administra- 
ción de los bienes que aquí han quedado y de los 
muebles de su pertenencia que dejó. Por lo tanto 
desde ahora Sra. le ofrezco á U., una amistad sin- 
cera: mis deseos son servirla; ocuparme en todo lo 
que sea concerniente á la memoria del amigo que 
he perdido: con sus mismos muebles de que no he 
dispuesto hasta su aviso, puede ponerse una casa 
cómoda para su habitación en esta Ciudad: avíseme 
U. antes, que esta ocupación me será muy grata, 
no desprecie U. mi amistad ni la confianza que le 
ofrezco, que es tan propia de la amistad. Kn fin, 
Sra., yo espero su contestación y las órdenes que 
estime conveniente dar á su af<? S. S. Q. B. S. M. 

J h . Tomás Borges. 

P. D. El peón Nicolás que he tenido el gusto 
de verlo dará á U. también noticia de todo: lleva 
otra vez los encargos y cartas que trajo. — Los ami- 
gos del memorable Vásquez han consagrado á su 
memoria, Versos, Sonetos y Canciones, que por no 
salir al público hasta el lunes ó martes en la Ga- 
ceta no remito ahora. Tendré el cuidado de man- 
darlo todo junto en otra ocasión por el Correo ó 
con persona segura. También estamos ya tratando 
de levantarle un monumento en una plaza ó lugar 
público y grabar en él una lápida que recuerde sus 
virtudes y su valor. Todo esto es muy debido al 
Benemérito Vásquez. 

Félix está muy flojo para escribirle, pero me 
recomienda le diga muchas cosas á todos y en par- 
ticular á su mamá v hermanita». 



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HONORES POSTUMOS Á LA MEMORIA DEL 
CORONEL VÁSQUEZ 

Kl 11 de febrero de 1876 ordenó el General 
Guzmán Blanco, se trasladaran al Panteón Nacional, 
los restos de los Proceres de la Patria y Ciudada- 
nos Eminentes, y entre aquellos los del Coronel Mi- 
guel Antonio Vásquez; (aunque equivocadamente con 
el nombre de Manuel); pero como el lugar donde está 
sepultado se ignoraba, por no tener lápida especial; 
no se cumplió con este deber patriótico. Mas, ha- 
biendo encontrado el suscrito la partida de Bntierro 
de Vásquez en los libros de la extinguida Parroquia 
de San Pablo de esta Capital que figura en esta 
Biografía y que publiqué en El Tiempo N9 3.037 de 
17 de Marzo del pasado año; y por lo que dice la 
carta anterior, del Sr. Borges, se ve que los restos 
de aquel Benemérito Patriota están en el templo de 
San Francisco de esta ciudad en la Capilla de la 
Epístola, ó sea en la cripta que está al pie del al- 
tar del Santo Niño de Belén, y que hace más de 
veinte años está enlozada con mármol. (1) 

Respecto á las composiciones poéticas de que 
trata la carta del Sr. Borges á la memoria del Co- 
ronel Vásquez, no figuran ni en El Iris de Ve7ie- 
zuela de 1822 que servía de Gaceta Oficial ni en la 
compilación de Documentos de Blanco Aspurúa. — 
Quizá serían en Hojas Sueltas impresas en la tipo- 
grafía de la Gaceta ó Iris de Venezuela y no las 
hemos encontrado. 



(1). Se llama así esta Capilla, porque el Niño Jesús que está en ella, 
estuvo antes de traerse aquí, en la Ciudad de Belén, donde nació el Salvador. 



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